En casa de mi madre había un horno. Uno, y era “un horno”, no había muchas más posibilidades. Sin embargo ahora hay: convencional multifunción, polivalente, de paredes autolimpiables, catalítico, pirolítico, de vapor, de paredes frías….

 

Hoy día es más complicado elegir que antes, es un poco galimatías, pero es mucho mejor que los goterones que recuerdo que caían por la frente de mi madre (y los que le ayudábamos), o el fortísimo olor de los productos que se usaban entonces para limpiarlo.

Dicho esto, vayamos al grano y hablemos de las diferentes posibilidades que nos encontramos en la actualidad:

Polivalente: Mandos de la vitro en el frontal del horno.

Independiente: La vitro tiene sus mandos y el horno los suyos. No es un conjunto integrado horno y vitro.  Ventajas: si se estropea, se me estropea sólo uno y además la vitrocerámica tiene indicadores de calor residual y es más complicado que un chiquillo alcance a manipular los mandos.

 

Funcionamiento básico de un horno

 

Horno Convencional:  Una resistencia eléctrica abajo cubierta por una plancha metálica y otra  resistencia arriba. Abajo se cubre con la plancha para que el calor caliente  primero toda la plancha y el calor se difunda más homogéneamente que si no existiera la plancha. Arriba no se cubre la resistencia, porque no serviría de nada (el aire caliente va hacia arriba) y además, no se podría gratinar. La plancha impide que los goterones de grasa caigan directamente a la resistencia y así sea más fácil de limpiar. Se suelen llegar a alcanzar los 250º.

En la cámara se crea una corriente de calor por convección, pero el calor no es homogéneo. Aunque extrañe: es mayor arriba que abajo. Por eso abajo se usa para repostería (bizcochos), tostar  un pan, o un gran trozo de carne para asar, en medio: pescados o aves, y arriba para gratinar.

Horno multifunción: Son los que llevan incorporado una hélice en el frontal trasero,  la hélice al girar reparte el calor, los alimentos están antes preparados, tardan menos en hornearse.

Hornos a vapor: Al calor del vapor se le une vapor de agua. Cuando cocemos (inmersión del alimento en agua y calentamiento del conjunto) las vitaminas y proteínas se disuelven en gran proporción en el agua, que luego tiramos.  Cuando horneamos en un horno a vapor, las vitaminas, minerales y  proteínas se mantienen en el propio alimento, conservándose mucho más que en si cocinamos por cualquier otro método. Se mantiene un aspecto muy sabroso, que es real porque se mantienen muchísimo más los sabores originales.

Hay que seguir bien las instrucciones o dominar los mandos. Legumbres y patatas 100º y 100% de humedad, pescado 80º y 100% humedad.

Son hornos no económicos, a quien no esté acostumbrado le podrá parecer visualmente que los alimentos están crudos, pero una menestra de verduras en un horno de vapor es exquisita. Además, se ensucian bastante menos que los otros.

 

 

Hay hornos a vapor de baja y de alta presión. Los hornos a vapor de alta presión, en vez de un deposito de agua, están conectados a una toma de agua. La presión en ellos es mayor,  la temperatura llega a los 120º, y al igual que en una olla express, los alimentos se preparan más rápido.

 

Sistemas de limpieza de los hornos

 

Afortunadamente, todas las marcas de electrodomésticos son conscientes de la necesidad de hacer más fácil a los usuarios la limpieza del horno, y evolucionan constantemente. Por lo que hasta los hornos más sencillos llevan unos sistemas de esmaltado que ya quisieran los usuarios hace 30 años. Además cuidan de que las paredes sean mucho más lisas que antes.

Además de los esmaltes, muy conseguidos, hay dos sistemas adicionales que algunas marcas incorporan en sus hornos: limpieza catalítica y limpieza pirolítica.

Limpieza catalítica: Consiste en añadir a las paredes unas placas porosas que tienen la capacidad de hacer que la grasa retenida en ellas, que se queman a muy altas temperaturas, lo hagan a menos, a aproximadamente 200º. Además de limpiarse cada vez que se alcanza esa temperatura en el horno,  para limpiarlo es conveniente encender el horno y tenerlo unos minutos a esa temperatura. El inconveniente es que estas placas no recubren el 100% de la superficie del horno, hay rinconcillos no recubiertos, y  la base y el cristal, por lo que una limpieza adicional manual es necesaria en esas partes. Las paredes catalíticas se deben limpiar en seco, porque el agua las estropea, hay que usar productos adecuados. Si limpiando con la frecuencia adecuada al uso del horno, al utilizarlo, empiezas a ver un humo azulado y a percibir un olor agrio, es que las paredes catalíticas han terminado su vida útil, están saturadas de grasa y las debes cambiar. No ocurrirá demasiado frecuentemente, duran bastante tiempo.

 

 

Limpieza pirolítica: Tremendamente popular en países como Francia. Es muy recomendable si se hace un uso intensivo del horno. Si no es así, no tanto, porque el horno no es económico y el consumo de energía durante la limpieza es elevadísimo. Los hornos con limpieza pirolítica están preparados para aguantar altísimas temperaturas, están dotados de paredes exteriores especialmente aislantes  y se bloquean las puertas al iniciarse la pirólisis.  En algunos es necesario retirar alguno de sus componentes, como bandejas o guías extraíbles. Al pulsar el mando de limpieza pirolítica, el interior del horno alcanzará una temperatura de hasta ¡¡500º!! y dejará por tanto reducido a cenizas cualquier resto de alimento o grasa que haya en su interior. El proceso de limpieza pirolítica dura de 2 a 3 horas, en las que se consume bastante electricidad, una vez terminado, basta pasar un trapo seco para recoger las cenizas formadas.

En algunos hornos, los cristales de la puerta se pueden desmontar para facilitar su limpieza.

Sistemas de Seguridad

Afortunadamente los hornos son más seguros que antes y tienen sistemas varios para que un niño no se queme al tocar el frontal exterior (el cristal) , como es dotarlo de más de una láminas de vidrio  (es lo que se llama pared fría) e incluso ventilarlas, para que no alcancen en el exterior temperaturas tan altas.

Dimensiones: La profundidad suele ser de unos 60cm, pero en altura hay hornos de 45 (hornos compactos) y de 60 cm. De anchura las estándar son  60 y 90 cm.

Observaciones: pregunta por las guías extraibles, que son muy cómodas. Para la limpieza, el vinagre es un denominador común en todas las recomendaciones incluso de fabricantes.

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